¿Qué hacer para evitar que la televisión se convierta en un hábito negativo en su hijo?
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Si tiene un televisor y una videocasetera en su casa, puede estar
seguro que se convertirán en una parte importante de la vida de su hijo y le
enseñarán muchas cosas, unas buenas y otras malas
Por ello, es necesario saber administrar ese recurso de la mejor manera posible
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.Sin embargo, surgen las siguientes interrogantes: ¿Qué pueden hacer los padres para que sus hijos se vean
beneficiados y no perjudicados por ver televisión? ¿Cuánto tiempo deben ver
televisión? ¿Qué hacer para evitar la adicción televisiva?
Es recomendable que los niños
menores de dos años no vean televisión. Sin embargo, durante la etapa
preescolar, los programas educativos que ofrece la televisión pueden resultar
beneficiosos para su hijo al ponerlo en contacto con las letras, los números y
otras experiencias que no podría tener de otra forma.
En cuanto a los dibujos animados,
que muchos padres consideran como inofensivos para sus hijos, en el fondo,
algunos de ellos no lo son principalmente aquellos donde existe un héroe y los
"malvados”. Estos personajes
usualmente se atacan entre sí con armas letales y luego surgen como si nada
para continuar la lucha. El niño, expuesto a este tipo de programa, se volverá
insensible a la violencia.
La televisión también expone
muchos programas donde se puede observar personas consumiendo drogas, alcohol y
hasta practicando el sexo y presentan estas acciones como divertidas y
emocionantes sin mostrar las consecuencias de las mismas como personas enfermas
de cáncer en el pulmón, mujeres que quedan embarazada sin desearlo entre
otros. Debido a ello, el niño puede
desarrollar una visión distorsionada sobre cómo debe afrontar estas situaciones
en su propia vida.
Del mismo modo como el niño piensa que los héroes
son reales así mismo creerá que todos los anuncios provenientes de la
televisión (juguetes, galletas azucaradas, etc.) muestran mensajes auténticos
lo cual generará necesidades completamente ficticias. El niño cada vez que salga querrá el último juguete
que vio en la televisión o querrá comprar la galleta azucarada de tal marca.
Este consumo de alimentos, ya sea
muy azucarado o muy salado, debido a los anuncios de la televisión, puede
provocar que su hijo se interese más por la "chucherías" que por los
alimentos saludables. Además de aumentar
sus posibilidades de volverse obeso.
El estar tanto tiempo sentado
frente a la televisión le resta el tiempo para jugar; actividad que requiere
realizar para lograr un desarrollo mental y social adecuado. Sólo a través del
juego logrará relacionarse con otros niños e irá adquiriendo habilidades,
facultades y experiencias importantes para su edad, como la comunicación,
creatividad, fantasía, sentido común
Cómo actuar
- Establecer límites. Un niño mayor de dos años no debe ver más de
una o dos horas de televisión al día. No
resultará fácil, pero lo mejor es empezar desde que el niño es pequeño y no
imponerse luego cuando es grande.
- Tomar el tiempo para elegir los
programas que pueden ver los hijos (y explicarle las razones por las cuales no
ve los otros) y cuando termine el programa seleccionado, se debe apagar el
televisor.
- Invitar a su hijo a que comparta
actividades divertidas y constructivas con usted, tales como leer, jugar a
cartas o en el patio, pintar, ayudarle a preparar la cena, hacer torres o ir a
ver a un amigo.
- Elogiar a su hijo cuando se
divierta sin depender de la televisión y ser un buen ejemplo limitando el
tiempo que uno le dedica a ver la televisión.
- No usar la televisión como una recompensa
ni su prohibición como un castigo para evitar que el niño lo vea la televisión
como algo atractivo.
- Retirar el televisor o instalar
algún sistema de control que sólo permita sintonizar ciertos canales.
- No permitir que la televisión se
convierta en la niñera de su hijo.
- Explicar que lo que pasa en las
películas es algo inventado y que los personajes son actores que representan
papeles imaginarios.
- Criticar a los personajes que
beben alcohol, fuman, consumen drogas o va en carro sin el cinturón de
seguridad de esta forma su hijo empezará a reflexionar sobre su comportamiento
y a cuestionarlo en vez de aceptarlo automáticamente.
- Cuestionar los estereotipos
negativos o falsos de cualquier tipo: sexuales, étnicos, religiosos o
culturales.
- Enseñar a sus hijos que los anuncios no son lo mismo que
los programas y que el único objetivo de la publicidad es conseguir que él
desee tener algo que no tiene.
- Únirse a grupos o asociaciones que
trabajan para mejorar la programación o en contra de la violencia televisiva en
su localidad, únase a coaliciones
Sólo las familias y los niños que
tengan una buena educación en torno a los medios de comunicación, estarán en
condiciones para hacer frente a la influencia negativa de los mismos y
aprovechar sus beneficios.
Recuerde que la televisión no debe sustituir nunca
la lectura, el juego con otros niños o los paseos familiares ni muchos menos
convertirse en la niñera de su hijo.
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