Hijos con salud – Sitio sobre salud infantil (bebes, niños y niñas)

Inicio       Primeros auxilios       Remedios caseros       Seguridad infantil        Juguetes por edad         Nutrición         Articulos

 

Guía de síntomas y

cómo interpretarlos

    Convulsiones

    Deshidratación

    Diarrea

    Dolor de cabeza    

    Estreñimiento

    Fatiga

    Fiebre

    Gases

    Pérdida de apetito

   Pérdida de peso

    Picor en la piel

   Problemas de sueño

   Vómito

 

Guía enfermedades infantiles

    Alergía a alimentos

    Anemia   

    Asma

    Dermatitis del pañal

    Diabetes

    Enuresis nocturna

    Escarlatina

    Gripe

   Obesidad infantil

    Rubeóla

    Sarampión

    Tosferina

    Varicela

 

Guía de enfermedades infantiles

 Rubéola en los bebés y niños

 

  Rubéola en los bebés y niños

La rubéola, llamada también sarampión alemán, es una enfermedad infecciosa, contagiosa, epidémica y vírica, que se adquiere por inhalación de gotitas infectantes.

Los síntomas de la enfermedad se manifiestan entre los14 a los 21 días del contagio.  El peligro de contagio sólo desaparece a losdiez días de haber empezado la erupción.

Por tratarse de una enfermedad leve, pasa desapercibida aproximadamente en la mitad de los niños que la contraen

Es importante señalar que la rubéola no es una enfermedad exclusiva para los niños ya que puede presentarse a cualquier edad.   Si una mujer se encuentra embarazada y se contagia, el feto puede sufrir malformaciones.

 

Síntomas

  • Dolores en las articulaciones
  • Malestar generalizado
  • Pérdida dbl apetito
  • Tos seca.
  • Fiebre (entre 100° a 102° Farenheit [37.8° y 38.9° centígrados]
  • Dolorosa inflamación de los ganglios linfáticos a ambos lados de la nuca
  • Erupción de color rojo, finamente manchada, que comienza detrás de las orejas para extenderse luego por rostro, cuello, torso, brazos y piernas.

Es necesario señalar que la erupción tiene un color más pálido que en el sarampión y menos prominente tendiendo a desaparecier en unos dos o tres días.  Suele surgir  de forma escalonada, es decir, aparece en un sitio y desaparece en otro.   El período de descamación es tenue e incluso, en ocasiones, no sucede.

 

Diagnóticos y tratamiento:

Con el fin de realizar un adecuado diagnóstico el pediatra solicitará la realización de un análisis de sangre para apreciar si existe algún descenso de los leucocitos de forma inicial, con aumento de células plasmáticas y linfocitos anormales parecidos a los de la mononucleosis.

Si el pediatra le diagnostica rubéola a su hijo, usted puede contribuir a aliviar el malestar dándole líquidos y acetaminofén, si tiene fiebre, y dejándole que repose en la cama (si está fatigado).

 

Recomendaciones

Su hijo debe mantenerse alejado de otros niños y adultos, a menos que sepa que son inmunes y no debe, como regla general, ir a la guardería durante los siete días posteriores a la aparición de la erupción

No debe permitir que el niño lea o vea televisión durante los primeros días después de haberse manifestado la erupción debido a que los ojos se vuelven muy sensibles a la luz.

Es preferible usar un humidificador en la habitación donde permanece el niño con el fin de suavizar la tos y lograr secreciones más fluidas que puedan expulsarse con mayor facilidad y mantener el control de la temperatura ambiente. Si excede 39.4 grados centígrados debe reducirla inmediatamente.

 

Prevención

Administrar la vacuna correspondiente es la mejor forma de evitar la condición.  La vacuna contra la rubéola se suele poner junto con las vacunas contra el sarampión y las paperas, en un sólo pinchazo que se denomina vacuna "triple vírica" (MMR) y que se administra cuando el niño tiene entre doce y quince meses de edad. Se deben administrar dosis de refuerzo a los 10 ó 12 años de edad

La aplicación de esta vacuna tiene relativamente pocos efectos secundarios adversos. En ocasiones, puede aparecer una ligera erupción, febrículas y dolor de articulaciones a partir de la primera a la tercera semana que sigue al pinchazo.

Es importante indicar que un niño puede ser vacunado a pesar de que su madre esté embarazada en ese momento. Sin embargo, una mujer embarazada no inmunizada nunca debe vacunarse y deberá evitar por todos los medios entrar en contacto con cualquier niño o adulto infectado por el virus de la rubéola. Después de dar a luz, debe ponerse inmediatamente la vacuna.

 

Llame al médico de inmediato si el niño presenta algunos de estos síntomas:

  • Si la fiebre aumenta a más de 39.5° C, acompañada de lesiones en la garganta.
  • Si se presentan fuertes dolores de cabeza.
  • Si tiene convulsiones.
  • Si el pequeño se ve afectado por letargo o un estado de somnolencia que usted considere anormal.
  • Cuando se manifiestan dificultades respiratorias (por encima de 35 inspiraciones por minuto).
  • Si los labios adquieren una tonalidad gris o azulosa.

 

 

 

 

 

    Videos sobre

    salud infantil

 

    

 

 

         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Condición de uso

 COPYRIGHT (C) 2006, www.hijosconsalud.com  ALL RIGHT RESERVED