Guía de enfermedades infantiles
Tosferina en bebés y niños
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Es una enfermedad causada por labacteria “Bordetella pertussis” muy contagiosa, que afecta los bronquios y los
pulmones
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El contagio se produce directamente desde la persona enferma a la
sana o por el aire al toser y hablar, en las microgotitas de las secreciones que
quedan suspendidas en el aire.
La tos ferina puede atacar a
cualquier edad, pero es más frecuente en los niños. El período de incubación
toma entre 5 y 7 días. La enfermedad es más común en aquellos ambientes donde
no se observan las reglas de higiene necesarias.
Síntomas
- Similar a un catarro en la primera
etapa que dura dos semanas
- Fiebre
- Tos leve seca e irritativa que se
hace progresivamente más intensa
- Vómito
- Inhalaciones con un sonido muy
similar a un gallo
Es importante indicar que la tos
convulsiva dura de una a tres semanas tras lo cual se va haciendo menos
frecuentes hasta desaparecer. Sin
embargo, pueden aparecer la
nuevas crisis de tos convulsiva
después de varios meses de superada la infección, ante el la presencia de un
catarro simple.
Diagnóstico y tratamiento
Debe llamar al médico tan pronto
se presenten algunos de los síntomas que le permitan identiificar que su hijo
tiene tos ferina, pero especialmente si el niño, al toser, se torna cianótico
(su piel adquiere un tono azulado) o si enrojece se queda completamente
agotado; tiene poco apetito; vomita después de toser o se vé muy mal.
Igualmente, debe acudir al
especialista si la fiebre pasa de 39 5° y los vómitos se mantienen durante más
de dos días.
El doctor diagnosticará la enfermedad
mediante la observación de los síntomas, el análisis de la historia clínica del
paciente, el examen físico que practica un médico, así como los estudios de
laboratorio, rayos X, análisis de esputos para determinar la bacteria
mresponsable de las secreciones faríngeas
Los lactantes y niños pequeños o
con complicaciones pueden requerir su hospitalización; los niños mayores pueden
ser tratados en su propio hogar.
El tratamiento del doctor podrá
incluir la administración de antibióticos (Si se administran durante la fase de
tos activa, no acortará la duración de la enfermedad, pero contribuirá a que
sea menos contagiosa), el seguimiento detallado, a veces en la sala de cuidados
intensivos y la administración de oxígeno y de líquidos por vía intravenosa.
Si la enfermedad no se diagnostica
a tiempo, la bacteria puede contagiar a las personas que conviven con el
afectado a través de sus secreciones respiratorias.
Recomendaciones
Usar máscaras protectoras (para
evitar el contagio en las pesonas que visiten al niño y que no estén vacunadas.
Levantar e inclinar la cabeza en
el caso de un bebé para ayudarlo a expulsar las flemas (para aliviar esa
sensación de asfixia que resulta tan molesta y peligrosa).
Utilizar humidificadores, si es
posible, para propiciar la humedad.
Complicaciones
- Sangramientos nasales,
desprendimiento de la retina,
- convulsiones, encefalitis,
neumonía, apnea (respiración muy dificul¬
- tosa, con falta de aire),
infecciones del oído medio, ruptura de vaso:
- sanguíneos en el cerebro.
Prevención
Administrar vacuna correspondiente: la DTPa (preferiblemente) o la DTP, cuando tenga dos, cuatro
y seis meses de edad, y las dosis de refuerzo entre los doce y los dieciocho
meses y antes de que empiece a ir a la escuela.
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