Con los animales
Los niños tienen más probabilidades que los adultos de ser mordidos por un animal doméstico.
Por ello, se recomienda las siguientesmedidas de seguridad para evitar esta situación:
- Observar cuidadosamente la reacción de la mascota cuando ha llegado su hijo recién nacido y no dejarlo nunca a solas con él, ya que requiere de un período de “habituación” de dos o tres semanas. Sin embargo, debe estar pendiente incluso pasado este tiempo.
- No adquirir un animal doméstico para que le haga compañía a su hijo hasta que él tenga entre cinco y seis años para que pueda colaborar en el cuidado del animal. Antes de esa edad, el niño pequeño le cuesta distinguir entre un animal y un juguete.
- Tratar a su mascota con cariño y respeto para que aprenda a disfrutar de la compañía de los humanos evitando así que se vuelvan muy ansiosos y agresivos.
- Enseñar a su hijo o hija que no debe acercarse al rostro del animal.
- No permitir que el niño moleste a la mascota, ya sea halándole la cola o quitándole su comida o un juguete.
- Vacunar a todos los animales domésticos que tenga en casa contra la rabia.
- Seguir las ordenanzas municipales con respecto al manejo y salubridad de los animales domésticos y a la obligación de llevarlos con correa.
- Enseñar a su hijo a reconocer el aspecto de un perro peligroso (cuerpo tenso, cola levantada, dientes a la vista, ladrido histérico, posición de acecho, mirada fija) y de no correr, montarse en la bicicleta, dar patadas ni hacer gestos amenazantes sino más bien retirarse lentamente del animal peligroso.









