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Su hijo se sienta a hacer la tarea, pero se distrae con un
árbol que se ve por la ventana. Después, brinca para jugar con un camioncito.
De camino a su escritorio, se detiene a hacerle cosquillas a su hermanito.
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¿Así que por qué no puede sentarse el tiempo suficiente para
terminar algo? Su poca capacidad de atención podría parecer un problema
insuperable. Sin embargo, existen recomendaciones para ayudar a que su hijo a enfocar
mejor su atención.
Platique con su maestro. Si los problemas de atención de su
hijo suceden sólo en la escuela, podría haber un problema con el maestro. Si
éste fuera el caso, haga una cita con el maestro para discutir el problema y su
posible solución.
Examine los factores de tensión en casa. Si el problema
sucede solamente en la casa, podría ser una reacción ante tensiones caseras. Si
nota distracción, sobreactividad, o su hijo es muy impulsivo y ustedes se están
separando, divorciando o pasan por una temporada difícil, su comportamiento
puede ser temporal. Ella recomienda que
aumente el tiempo que pasa con su hijo para darle la oportunidad de expresarle
sus sentimientos.
Examine su nivel auditivo. Si su hijo no pone atención y se
distrae con facilidad, pero no es sobreactivo ni impulsivo, vea la posibilidad
de que le realicen un estudio de problemas auditivos o del proceso de la
audición
Cambie de lugar el escritorio. Un niño que se distrae
fácilmente podrá enfocar su atención en la tarea y otras actividades con mayor
facilidad y por más tiempo, si la silla y el escritorio están frente a una
pared, en vez de estarlo frente a una habitación o una ventana.
Enmarque y enfoque. Corte una cartulina grande y déle la
forma como de un marco para una pintura y colóquelo alrededor de la "zona
de atención" sobre el escritorio de su hijo, sugiere el doctor Taylor.
Dígale que vea dentro del marco para hacer su trabajo. Esto le ayudará a
concentrarse, de acuerdo con el doctor Taylor.
Establezca contacto visual. Para mejorar la comunicación con
su niño distraído, siempre establezca contacto visual con él antes de hablarle.
Suspenda los aditivos Varios estudios indican que hay una
conexión entre los problemas de atención infantil y los aditivos químicos de la
comida procesada. De acuerdo con un estudio, el comportamiento de más de la
mitad de un grupo de niños hiperactivos se deterioró notablemente cuando se les
expuso a saborizantes y colorantes. Su comportamiento mejoró cuando se les
suspendieron los aditivos.
Afirme, no pregunte. Adquiera el hábito de usar enunciados,
no preguntas. "Una serie corta de instrucciones es mucho más fácil de
seguir. Por ejemplo, no diga:
"¿Puedes encontrar tu tarea, mi amor? "En su lugar, diga: "Ve a
buscar tu tarea ahora, regresa y me la muestras".
Sea específico. "Dé instrucciones positivas". En
vez de decir a su hijo lo que no debe hacer, dígale lo que debe hacer. No le
diga: "No pongas tus pies en esa silla". Mejor dígale: "Pon tus
pies en el piso". De otra forma, su hijo podría quitar sus pies de la
silla, pero hacer después otra cosa igualmente distraída, como poner los pies
sobre la mochila.
Haga una lista. Prepare una lista con las tareas de su hijo y péguela donde él
pueda revisarla o señalar cuando ya las realizó. De esa forma, no tendrá que repetírselas,
porque la tarjeta sirve como recordativo. Si no está haciendo las tareas, diga
a su hijo, con calma, que vaya a revisar la lista.
Aumente el nivel de diversión. Incorpore los siguientes
elementos en tantas actividades de su niño como le sea posible: movimiento, variedad,
color, contacto con su piel y excitación. Cuando le ayude con la ortografía,
por ejemplo, haga que su niño escriba las palabras con crayones, en tarjetas de
7.5 por12.5 cm,
en lugar de deletrearlas solamente. Las tarjetas pueden utilizarse después para
ejercicios y repasos. Si la actividad
tiene una atracción intrínseca para un niño distraído, su capacidad de atención
se mantendrá por más tiempo.
Haga una concesión. Para mantener a su hijo en una tarea
durante más tiempo, se le debe permitir
algunas formas de incorporar algo de movilidad a su trabajo. Por ejemplo, le
puede dar una pelota de esponja, una bola de hilo de colores o una agujeta para
torcerla o moverla mientras trabaja.
Cuándo ver al doctor
Muchos niños pequeños son activos por naturaleza y pueden
ser incapaces de prestar atención a una simple tarea durante largo periodo. Sin
embargo, algunos niños que son persistentemente hiperactivos deberían ser
evaluados por un profesional de la salud mental acerca de posible desorden y
déficit de atención.
Los siguientes comportamientos, si ocurren en exceso, pueden
indicar los primeros signos de un desorden y déficit en la atención.
- No puede
dejar de mover sus manos o pies.
- Platica con
frecuencia y en voz muy alta.
- Se le
dificulta estar sentado.
- Se distrae
fácilmente.
- Tiene poca
capacidad de atención y revolotea de una actividad a otra.
- Tiene
problemas para esperar su turno.
- Se
entromete y es dominante con otros niños.
- Actúa
impulsivamente.
Algunas características del desorden y déficit de atención,
como la impulsividad, la hiperactividad y la dificultad para atender
actividades rutinarias, no siempre son inconvenientes y se les puede manejar
efectivamente por parte de los padres y maestros, con la asesoría de un
profesional. En casos severos, se podría prescribir medicación estimulante.
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