Hijos con salud – Sitio sobre salud infantil (bebes, niños y niñas)

       Inicio           Primeros auxilios          Remedios caseros          Seguridad infantil           Juguetes por edad           Contáctenos

 

 

Guía de síntomas infantiles

Convulsiones

Deshidratación

Diarrea

Dolor de cabeza    

Estreñimiento

Fatiga

Fiebre

Gases

Pérdida de apetito

Pérdida de peso

Picor en la piel

Problemas de sueño

Vómito

 

Guía de enfermedades o dolencias infantiles

Acné

Alergía a alimentos

Anemia

Asma

Colesterol alto infantil

Comerse las uñas

Cuidado dental

Dermatitis del pañal

Diabetes

Enfermedad celiaca

Enuresis nocturna

Escarlatina

Gripe

Incontinencia fecal

Lombrices intestinales

Meningitis

Obesidad infantil

Pediculosiso piojos

Rubeóla

Sarampión

Síndrome de muerte súbita

Tosferina

Varicela

 

Psicología infantil

Maltrato, abuso o

negligencia infantil?

Evitar que la televisión se convierta en un hábito negativo

Chupar el pulgar

¿Qué hacer cuando su hijo no quiere ir a la escuela?

¿Cómo manejar las rabietas de sus hijos?

Nutrición infantill

Recetas para bebés de seis meses

 

Recetas para bebés entre los 7 y 8 meses

 

Recetas para bebés de los 9 meses hasta el 1 año de edad

 

Recetas para bebés de 1 a 2 años de edad

 

Especial

Videos

 

Nombres de bebés y su significadoi

 

Cuentos infantiles

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La meningitis en bebés y niños

                                                      

 

La meningitis en bebés y niños

La meningitis es una inflamación de las meninges, que son membranas que cubre el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal. Su origen puede ser viral o bacteriano.

 

Las formas virales son, por lo general, benignas, pero las de origen bacteriano, por el contrario, pueden ser muy serias, ya que pueden provocar sordera, discapacidad mental, parálisis e inclusive puede ser mortal.

Las bacterias responsables de la meningitis son principalmente tres: Haemophilus influenzae de tipo B, neumococo y meningococo.

La infección se manifiesta con mayor frecuencia en niños menores de cinco años en especial si presentan patologías crónicas como anemia falciforme, diabetes mellitus, bronconeumopatías crónicas, inmunodepresión e inmunodeficiencias congénitas, enfermedades de HIV, insuficiencia renal y síndrome nefrósico, enfermedades cardiovasculares y hepáticas crónicas).  Igualmente, están más propensos a sufrir esta enfermedad los niños nacidos en forma prematura o que asisten a guarderías o kínder.

Un segundo y un tercer pico de la enfermedad pueden presentarse, luego, entre los 16 y los 18 años (meningitis de meningococo) y en edad avanzada (de neumococo).

 

Síntomas

La puerta de entrada típica es por las vías respiratorias donde causa la siguiente sintomatología:

En la fase inicial

  • Dolor en las piernas y manos
  • Pies fríos
  • Palidez
  • Fiebre
  • Diarrea
  • Dolor de cabeza
  • Erupción cutánea
  • Vómitos
  • Fotofobia
  • Rigidez espinal y nucal

 

En estadio avanzado

  • Parálisis repentinas
  • Convulsiones
  • Alteraciones del estado de conciencia
  • Manifestaciones de hemorragia

Es importante observar que, en ocasiones, la meningitis puede desarrollarse después de infecciones respiratorias, neumonías u otitis medias.

 

Diagnótico y tratamiento

En época de epidemias no es difícil diagnosticarla correctamente, pero, ante casos aislados, se puede confundir con muchas otras infecciones víricas respiratoria.  Su diagnóstico definitivo se basa en pruebas de laboratorio bien por estudios serológicos, frotis (raspado) de células nasales o faríngeas o mediante el examen del "liquor", el líquido que baña las meninges (líquido cefalorraquídeo).

Para obtener la pequeña cantidad necesaria para las investigaciones, se debe realizar, en el hospital, una punción lumbar a la altura de la columna vertebral.

Si se sospecha que un niño tiene meningitis, debe recibir atención médica. Una vez que se haya hecho un diagnóstico y se detecta la presencia de meningitis bacteriana, tendrá que tratarse en el hospital.

Si los resultados no muestren señales de meningitis bacteriana, se podrá tratar en el hogar  donde tendrá que descansar y tomar mucho líquido.  Se deberá suministrar antitérmicos y analgésicos para la fiebre y el dolor de cabeza. Además, debe corregirse la deshidratación, así como el desequilibrio ácido-base.

En el hogar el niño siempre debe estar cuidado por los padres y bajo la estricta observación del pediatra. Si el estado del niño que se recupera en su hogar empeora, se debe llevar al niño a la sala de emergencia de un hospital cuanto antes.

 

Recomendaciones

Existen diversos tipos de vacunas para prevenir las formas más peligrosas de meningitis: las de Haemophilus influenzae de tipo B, de neumococo y de meningococo.

La vacuna contrala Haemophilus garantiza una protección al 100%: cubre, entonces, la totalidad de los casos de meningitis causadas por esta bacteria.

La antineumococo y la antimeningococo, solamente contienen algunos de los numerosos cepos de neumococo y meningococo.  Es decir, protegen sólo algunas infecciones generadas por estos gérmenes. El primero cubre del 80% al 85% de los casos, el segundo el 50%.

Según estudios realizados, estas vacunas no causan problemas a los niños alérgicos, tanto es así que se aplican ya desde el primer año  de vida. No tienen efectos colaterales y se toleran bien.

Se aplican según el calendario de vacunación recomendado, se toman 3 dosis, a los 3, 5, y 11 (o 12) meses de vida. Para quien no ha sido vacunado antes de los 12 meses, basta una sola dosis en el segundo año de vida.

Sin embargo, se recomienda posponer su aplicación si el niño presenta un caso de pulmonía o una amigdalitis con fiebre alta.

 

 

 

 

Desea tener una guia completa para educar hijos responsables, ordenados y sinceros

Condición de uso

 COPYRIGHT (C) 2006, www.hijosconsalud.com  ALL RIGHT RESERVED