Hijos con salud – Sitio sobre salud infantil (bebes, niños y niñas)

       Inicio           Primeros auxilios          Remedios caseros          Seguridad infantil           Juguetes por edad           Contáctenos

 

 

Guía de síntomas infantiles

Convulsiones

Deshidratación

Diarrea

Dolor de cabeza    

Estreñimiento

Fatiga

Fiebre

Gases

Pérdida de apetito

Pérdida de peso

Picor en la piel

Problemas de sueño

Vómito

 

Guía de enfermedades o dolencias infantiles

Acné

Alergía a alimentos

Anemia   

Asma

Dermatitis del pañal

Diabetes

Enfermedad celiaca

Enuresis nocturna

Escarlatina

Gripe

Incontinencia fecal

Obesidad infantil

Pediculosis o piojos

Rubeóla

Sarampión

Síndrome de muerte súbita

Tosferina

Varicela

 

Psicología infantil

Maltrato, abuso o

negligencia infantil?

Evitar que la televisión se convierta en un hábito negativo

Chupar el pulgar

¿Qué hacer cuando su hijo no quiere ir a la escuela?

¿Cómo manejar las rabietas de sus hijos?

Nutrición infantill

Recetas para bebés de seis meses

 

Recetas para bebés entre los 7 y 8 meses

 

Recetas para bebés de los 9 meses hasta el 1 año de edad

 

Recetas para bebés de 1 a 2 años de edad

 

Especial

Videos

 

Nombres de bebés y su significados

 

Cuentos infantiles

 

 

 

 

La intolerancia a la lactosa en los niños

           

                                    

Recomendaciones para los niños con intolerancia a la lactosa

Cuando un niño presenta problemas para digerir la lactosa, el azúcar contenido en la leche y en otros productos lácteos, se dice que sufre de intolerancia a la lactosa.

  

  

Esta condición ocurre cuando el intestino delgado de algunas personas no produce suficiente lactasa la cual es una enzima que rompe el azúcar de la leche.  Por ello, cuando un niño, deficiente en lactasa bebe leche o consume productos lácteos, no puede digerir con facilidad  la lactosa causando, en muchos casos, diarrea, inflamación y gases.

Una vez diagnosticada, la intolerancia a la lactosa  puede ser manejada con facilidad y éxito mediante recomendaciones sencillas que pueden ser seguidas en casa.

 

Recomendaciones

Leer con cuidado las etiquetas de los alimentos. Si su hijo presenta una severa intolerancia a la lactosa, es importante adquirir el hábito de leer  las etiquetas.  Existen otros alimentos que pueden contener lactosa, además de la leche, el queso  y similares.   Incluso, en los restaurantes es importante preguntar al chef sobre los ingredientes del platillo que el niño quiera ordenar.

Revisar los medicamentos.  Es necesario, también, leer las etiquetas de los medicamentos para verificar si están hechos con lactosa, tanto los que requieren receta médica para su venta como los que no.   Si se tiene dudas, se debe preguntar al farmacéutico.

Mantener un registro de alimentos. Resulta conveniente usar un diario para escribir en él los alimentos que su hijo ha consumido y si alguno de ellos le ha provocado alguna alteración.  De esta forma podrá tener un mejor manejo de los alimentos específicos que causan síntomas particulares.

Experimentar con cautela. Debido a que el nivel de intolerancia en cada persona es diferente, es importante identificar cuál es el grado absorción.  Para ello, se debe empezar con pequeñas cantidades de alimentos que contengan lactosa e ir aumentándolos progresivamente.  Una vez que ha establecido en su diario que su hijo puede consumir, por ejemplo,  la mitad de una rebanada de queso sin tener síntomas, se puede hacer una prueba con una rebanada completa.  Si el  niño manifiesta síntomas, entonces sólo podrá consumir media rebanada.

Verificar si se trata de una condición temporal   Aunque la mayoría de las niños que se les diagnostica intolerancia a la lactosa presentarán esta condición de por vida, otros sólo sufren de ésta de manera temporal (intolerancia secundaria a la lactosa).  Ésta es causada por un  virus intestinal.  Por ello, se recomienda que un doctor evalúe al niño para poder determinar si se trata de esta condición.

Mezclar la leche con otros alimentos  En ocasiones existen niños que no toleran beber leche sola, pero que si pueden consumir leche mezclado con algún cereal.  Esta situación se debe a que los estos alimentos no permiten que la lactosa llegue al intestino de forma rápida lo que permite que el organismo refuerce las pocas enzimas de lactasa que se pueda tener.

Seleccionar alimentos bajos en lactosa. Podría resultar una buena opción para los niños con intolerancia a la lactosa el consumo del yogur con cultivos vivos, porque las bacterias en el yogur han predigerido mucho de la lactosa.

Tratar con enzimas de lactasa. Existen complementos de lactasa que se pueden adquirir en farmacias los cuales apoyan a la deficiencia de esa enzima en los intestinos.  Este producto se vende en líquido, píldoras y cápsulas.

Tomar en cuenta la ingesta de calcio. Los niños se encuentran en una etapa crucial para los huesos, ya que se encuentran en pleno crecimiento.  Por ello, requieren el consumo de calcio.  Si  tienen intolerancia severa a la lactosa, pudiera no obtener la cantidad necesaria de este mineral.  Para obtenerlo de otra fuente, los niños pueden comer vegetales verdes como el brócoli, galletas enriquecidas con calcio o bebida de naranja fortificada con calcio.

 

 

 

Desea tener una guia completa para educar hijos responsables, ordenados y sinceros

Condición de uso

 DERECHOS RESERVADOS (C) 2006, www.hijosconsalud.com