|
|

Un problema de salud serio que se puede presentar durante el
embarazo es la presión arterial alta (hipertensión) la cual afectar
alrededor de un 15% de las mujeres embarazadas.
|
|
La hipertensión inducida por el embarazo (HIE), también llamado
preeclampsia o toxemia, puede afectar, en la madre, tanto sus vasos sanguíneos
como la facultad de coagulación de la sangre.
Debido a ello, los ríñones dejan de trabajar con normalidad y retienen
líquido que se acumula en el cuerpo.
Toda esta situación hace que no llegue suficiente sangre al útero lo que reduce la cantidad de oxígeno y alimento que recibe el bebé. Si no es tratada a tiempo, puede causar el
retraso del crecimiento del bebé o incluso ataques, coma o la muerte de la
madre.
Los factores que
aumentan la posibilidad de padecer hipertensión durante el embarazo son
-
Espera el primer hijo a la edad de 20 años, o menos
-
Espera el primer hijo a una edad superior a los 30 años
-
Espera varios hijos a la vez
-
Tener hipertensión antes del embarazo
-
Tener un sobrepeso excesivo
-
Entre los principales síntomas de la hipertensión inducidapor el embarazo están:
-
Inflamación (edema) o hinchazón, especialmente en las
piernas, tobillos, manos y la cara
-
-
-
Visión borrosa o con manchas ("moscas volantes"
delante de los ojos)
-
Dolor en la parte superior del abdomen cerca del estómago
-
Si se presenta alguno de estos síntomas, es importante que la
futura madre reciba atención médica de inmediato.
Debido a la gravedad de esta condición, es importante que en
cada visita prenatal a la futura madre se le mida su presión arterial (la cual
no debe ser mayor de 140/110). Si la
hipertensión es oportunamente detectada, puede ser tratada para que no se
convierta en peligrosa. Tan pronto el bebé nace, usualmente la presión arterial
vuelve a ser normal.
El tratamiento de la presión arterial alta depende de la
gravedad de la condición. Usualmente
incluye:
-
Procurar la práctica de la técnica de relajación como la de respiración
lenta.
-
Tener una dieta sana Es importante que la mujer embarazada evite la sal en su
alimentación, ya que ésta propicia la retención de líquidos. Además se recomienda el consumo de arroz
rehogado y manzanas poco dulces en forma de compota.
-
Descansar y reducir el estrés. La mujer embarazada no debe realizar complicados ejercicios
o labores hogareñas muy exigentes; el reposo debe ser absoluto. Si está acostada, debe permanecer de lado,
todo el tiempo que pueda, ya que esta postura activa el riego sanguíneo de la
placenta, lo que redunda en un mejor abastecimiento de oxígeno al bebé. Si se está trabajando, se debe solicitar la
baja laboral.
Si es difícil permanecer todo el tiempo en cama o en porque se tiene niños gateando por la casa, es
mejor procurar a alguien para el cuidado de ellos. Si no se puede encontrar una persona para
cuidar a los otros hijos, se puede solicitar al doctor algún medicamento para
bajar la tensión arterial o para prevenir sus efectos dañinos.
Es importante seguir las instrucciones del médico, para que
la embarazada y su hijo puedan tener buena salud y bienestar.
La tensión arterial de la mayoría de las mujeres embarazadas
vuelve a la normalidad después del parto.
En caso de que ya tuviera hipertensión antes del embarazo,
habrá de pedir consejo médico sobre el tratamiento que debe seguir durante la
gestación, así como los medicamentos que puede tomar.
|