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El hijo ciego ¿Cómo ayudarlo?

25 Junio 2015 No Comment

como ayudar a un niño ciegoLa ceguera infantil no es un problema frecuente, pero cuando ocurre representa una dificultad añadida, que tanto el hijo como los padres pueden llegar a superar, a pesar de la carencia de visión.

Los niños ciegos o con un déficit importante de visión, pueden conseguir llevar una vida muy productiva y feliz, si reciben la ayuda de sus padres y de la sociedad.

Causas de la ceguera infantil

Gracias al uso de las técnicas modernas, las personas con muy poca visión pueden leer textos en pantallas de ordenador, así como los niños con importantes problemas visuales pueden aprender a leer.

Los orígenes de la ceguera infantil son muy variados: algunas veces son congénitos, es decir, el niño ya nace con ella. Otras veces el déficit de visión es adquirido. Las tres principales causas de ceguera en la infancia son: la fibroplasia retrolental, la atrofia del nervio óptico y las cataratas congénitas. Entre las tres suman más de la mitad de los motivos por los que un niño puede nacer sin visión o perderla posteriormente.

El excesivo uso de oxígeno en los recién nacidos prematuros ha sido uno de los motivos por el que algunos de ellos han perdido visión, aunque no lleguen a quedar ciegos: es sabido que el oxígeno en exceso resulta tóxico para las retinas de los pequeños que se mantienen con vida en las incubadoras, muchos de ellos con la ayuda de la respiración mecánica artificial.

Ciertas infecciones que pasan de la madre al hijo cuando éste se está gestando (rubéola congénita) pueden dar lugar a las cataratas del recién nacido, una opacidad en el cristalino que impide la visión ya desde que nacen. En ciertos países, la falta de vitamina A es una causa importante de ceguera adquirida en los primeros años, junto con las enfermedades como el tracoma.

Otras causas de ceguera son: los accidentes (éstos generalmente evitables con las adecuadas medidas preventivas) y los tumores oculares, como el retinoblastoma.

Cuándo se puede sospechar que el hijo no ve bien

Nada más nacer, el niño no fija aún la mirada en los objetos, por lo que es difícil saber si ve bien o no. Pero al poco tiempo, a las pocas semanas de vida, el recién nacido es capaz de fijar la vista en el rostro de sus padres. Éstos pueden percibir que existe un «contacto de ojos», es decir, que el niño les mira e incluso les sigue con la mirada cuando mueven la cara ante sus ojos de un lado a otro. Este seguimiento es inicialmente torpe, pero poco a poco se hace más seguro.

Cuando el niño de un mes de vida no ha fijado nunca la mirada en ningún objeto, ni ha mirado aún a la cara cíe sus padres cuando éstos le toman en brazos y le hablan, hay motivo para sospechar que el niño, o no ve, o no sabe aún cómo mirar. En ambos casos es conveniente una consulta con el pediatra.

Cuándo empiezan a caminar los niños ciegos?

El desarrollo de los niños ciegos puede ser algo más lento: un niño ciego suele empezar a caminar hacia los dos años. Es posible que no llegue nunca a gatear (es decir, que pase directamente de la fase madurativa de estar sentado a la fase de caminar), si no tiene una idea del espacio en que se encuentra. Suelen ser capaces de sentarse aproximadamente a la misma edad que los niños videntes, hacia los 6-8 meses.

El desarrollo mental de los niños ciegos o con menos visión

Según las estadísticas, la mitad de los niños ciegos tiene otros problemas asociados, pero otros muchos sólo padecen de falta de visión, sin ningún problema asociado. En éstos, la ceguera no los hace unos niños retrasados, aunque su evolución en el uso de las manos, sentarse, ponerse de pie, caminar, etc., puede ser más lenta que en un lactante que ve bien.

El desarrollo del lenguaje es normal, salvo para las palabras o conceptos que requieren la visión, como son los conceptos de grande y pequeño, los colores y las formas. Puesto que otros sentidos compensan, en cierto modo, la falta de visión, el niño ciego puede llegar a hacer cosas que parecen imposibles para una persona que ve y quiere hacerlas con los ojos cerrados.

Cómo ayudar al niño ciego

El niño ciego puede sentir más dificultad cuando se separa de los padres, cuando no puede tocarlos u oírlos; un niño vidente queda tranquilo si los padres están al alcance de su vista, aunque no los oiga ni los toque. El lactante ciego debe sentir la presencia de sus padres por el tacto (el contacto físico) o por el oído (la voz).

Es, pues, bueno que los padres hablen o canten cuando no tienen a su hijo en brazos, a fin de que éste conozca su presencia. El niño ciego puede necesitar más contacto físico que un niño vidente; por ello, es bueno que los abrazos, caricias, etc., sean frecuentes. Les ayuda mucho en su desarrollo el ponerles pequeñas campanas en sus extremidades, ya que ello les da una idea de su posición: del mismo modo que el lactante aprende a mirarse las manos y así adquiere una idea de su propio cuerpo, también el niño ciego adquiere una idea de su cuerpo «oyendo» sus manos y sus pies.

Les ayuda mucho colocarles en sus manos objetos de diferentes formas y texturas, para que adquieran los conceptos de las formas que tiene las cosas, algo que el niño vidente adquiere por la vista: redondo, curvo, plano, etc.

El desarrollo normal de la visión

Recién nacido (no prematuro): Puede reaccionar fijando la mirada unos pocos segundos sobre un objeto rojo cercano a su cara.
1 mes: Sigue los objetos cercanos a su cara horizontalmente.
2 meses: Sigue los objetos verticalmente e inicia una sonrisa ante la cara de los padres.
3 meses: Se mira su propia mano.
4-5 meses: Sonríe francamente ante la cara de los padres, intenta alcanzar objetos que están a unos 20-25 centímetros de él.

Es importante que cada objeto que el niño toca sea nombrado por los padres, para que así sepa qué es aquello que no ve, pero que está tocando: por el tacto, se puede hacer una idea de la forma, el tamaño, la consistencia, es decir, de todo, menos del color. Enseñarle a buscar objetos orientándose por el sonido, es también un buen ejercicio, de tal modo que los juguetes con sonido pueden serle más útiles.

Hay que saber que los sonidos son para los ciegos lo que la vista es para el vidente: por tanto, un juguete con un sonido agradable, aunque sea feo de aspecto, le será más atractivo que un juguete muy vistoso, pero con un sonido estridente.

salud natural y belleza

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