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Es muy común que los niños sufran de una hemorragia nasal o
epistaxis después de recibir un golpe en la nariz como resultado de una caída
accidental o durante un juego de luchas.
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Otras causas de hemorragias nasales en los niños son:
Para detener el sangrado y lograr una curación completa (que
dura de siete a diez días), es necesario tomar medidas como la aplicación de
remedios caseros y recomendaciones naturales los cuales se presentan a
continuación:
Medidas para detener las hemorragias nasales
Presionar, con el niño sentado en una silla o en el regazo, laparte suave de de la fosa nasal que sangra y cerrar con un pañuelo desechable o
con un lienzo limpio mientras que el niño respira por la boca. Sostener la fosa
nasal cerrada con firmeza, durante 10 minutos.
Aplicar paños fríos sobre el puente de la nariz o en la
parte posterior del cuello (nuca) mientras se presiona la nariz cerrada. El frío puede constreñir los vasos sanguíneos
y ayudar a detener el flujo.
Batir una clara de huevo y añadirle una cucharada de agua de
rosas. Empapar, con esta preparación, un trozo de lino y aplicarlo en las sienes
dos o tres veces al día.
Lavar un puñado de hojas de ortiga y colocarlos en la
batidora por unos segundos. Con el jugo resultante, empapar una bolita de
algodón e introducirlo en la fosa nasal que sangra.
Presionar con el dedo, previamente lavado, entre el labio
superior y la encía, justo debajo de la nariz.
Hacer inhalaciones de cola de caballo. Para ello, se debe colocar100 gramos de espigas de
cola de caballo en medio litro de agua durante 10 minutos. Retirar del fuego y
colocar la cabeza ligeramente sobre el vapor.
Recomendaciones
Tranquilizar a su hijo. Asegure, primero, que usted conserva
la calma, ya que si su hijo ve que usted está molesto y asustado, él también lo
estará. Es necesario explicar al niño, con tono de voz calmado, que el sangrado
nasal no es serio y que puede detenerlo rápidamente, con su ayuda.
Asegurarse que el niño no se recueste, porque podría
ocasionar que la sangre fluya por detrás de la garganta lo cual puede iniciar
un ataque de tos e incluso irritar al estómago y causar vómito.
Distraer a su hijo. Para ayudar a su hijo a mantenerse
sentado mientras le presiona la nariz, es necesario distraerlo mediante la
lectura de sus cuentos favoritos en voz alta o ver juntos la televisión o una
película en video.
No sonarse o escarbarse la nariz Después de que el niño tuvo un sangrado nasal,
no se le debe permitir que se suene o se escarbe (por lo menos durante la
siguiente semana), no importa cuan tapada sienta la nariz, ya que estas simples
acciones pueden causar que se inicie nuevamente el sangrado. Si el niño tiene
tendencia a introducir su dedo en la nariz mientras duerme, es necesario
ponerle calcetines en las manos o guantes a la hora de dormir.
Suspender la actividad física. Una vez detenido la hemorragia nasal, se
recomienda que el niño permanezca quieto e inactivo durante varias horas. Luego, durante una semana no debe correr o
colgarse boca abajo desde las barras del pasamano. La actividad vigorosa
incrementa la presión en los vasos sanguíneos y puede causar que la hemorragia
nasal se inicie nuevamente.
Humidificar la casa. Las casas con calor seco también pueden
dañar las vías nasales y aumentan las probabilidades de hemorragia nasal. Por
ello, se recomienda la utilización de un humidificador para ayudar a las
mucosas nasales.
Mantener húmeda las fosas nasales. Cuando el ambiente está
seco, es necesario humidificar la nariz de su hijo. Para ello, puede emplear una solución salina
con 10 cucharaditas de sal a una taza de agua caliente y ponerla en una botella
para atomizador nasal que haya sido lavada.
Luego se debe calentar la botella bajo el chorro de agua hasta que esté
a temperatura corporal y después se debe hacer tres o cuatro atomizaciones
dentro de la nariz de su hijo.
Acudir a la sala de emergencias o llamar a su médico si:
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No puede detener el sangrado.
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Los sangrados son frecuentes y duran más de 15 minutos.
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Su hijo tiene problemas para respirar.
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Su hijo ha estado sangrando en otros lugares, como las
encías.
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La hemorragia comienza después de un golpe en la cabeza.
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