Todo niño debe gatear?
Gatear es un trabajo que requiere de mucha concentración y esmero por parte de un niño.
La chispa que prende la coordinación de los movimientosimplicados tiene que saltar de un hemisferio cerebral a otro.
El tiempo que suele transcurrir para que todas las conexiones estén bien establecidas y funcionando a pleno rendimiento, por lo regular, es de tres semanas.
El 87 por ciento de los bebés pasan por la fase del gateo. El 13 por ciento restante se la saltan y aprenden directamente a caminar. ¿Supone un problema que tu niño se salte el gateo? No te preocupes, en absoluto.
Según los expertos, lo esencial para un humano es aprender a caminar, no a gatear. Lo que sí importa es su afán de desplazarse de forma autónoma. Si tu pequeño es sano, la manera de implicar al cuerpo en ese proyecto no cuenta, es independíente del éxito de la maniobra.
Al principio le falta la cadera y da la impresión de que va a caerse en cualquier momento Debes tener presente que tu bebé, como cualquier otro, tiene su propio método, ritmo y estilo para aprender a desplazarse por sí mismo y, sobre todo, para dar sus primeros pasitos.
Toma en cuenta que algunos empiezan a reptar o a arrastrarse por el piso, otros a impulsarse hacia atrás o hacia los lados, ayudándose con sus manos, rodillas o nalgas.
La forma en que (o haga tu pequeño no importa, pero sí tienes que asegurarte de que lo disfrute al máximo. No te desanimes si tu hijo no gatea, no hacerlo no representa ningún atraso en su desarrollo motriz; incluso hay niños que nunca gatean antes de caminar y pasan directamente del estado de reposo a caminar erguidos como unos verdaderos expertos.
Si tu bebé gatea, antes de dar el siguiente paso, tiene una técnica característica: avanzar en cuatro puntos. La manera de gatear de 25 por ciento de los niños es parecida a la de los cangrejos: se mueven de lado.
Uno de cada diez niños se desplaza durante un tiempo hacia atrás, lo que tiene su lógica, ya que al inicio del aprendizaje sus brazos suelen tener más fuerza que las piernas y por consiguiente la fuerza de empuje se dirige hacia atrás.
En el caso de que tu bebé se desplace sobre sus nalgas, pertenece a 5 por ciento de los niños que se encuentran en esta etapa. Ellos están sentados en el suelo con las piernas dobladas, una mirando hacia adelante y la otra hacia atrás. Esa es su postura de salida. Luego estiran la pierna, arrastran la cadera, vuelven a estirar la pierna y a arrastrarse, y así sucesivamente hasta avanzar.
La fase de gateo de tu pequeño puede durar mucho tiempo. Los bebés que tienen prisa empiezan a los siete meses a hacer sus primeros intentos, pero la mayoría lo hace alrededor de los diez meses. Algunos más esperan hasta el año. También hay que decir que los niños suelen descubrir su «motor» entre dos y cuatro semanas antes que las niñas.
Lo importante no es que gatee pronto o tarde, sino que camine, ya que el gateo no guarda relación con su inteligencia o su buena forma física. Además, cuando llegue el momento, tu alegría será la misma.
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