Home » Guía de salud para la futura madre, Headline - Lo nuevo

Embarazo e infección por VIH

21 enero 2013 No Comment

Embarazo y VIHAlgunas mujeres con compañeros VIH positivos nunca contraen la infección, mientras otras la adquieren después del primer contacto con el virus.

Las mujeres VIH positivas tienen su sistema inmunológico comprometido, de manera que, ante un contacto posterior con un compañero VIH positivo están en mayor riesgo de desarrollar el síndrome de inmunodeficiencia humano.

Métodos para prevenir la transmisión madre-hijo

Los anticuerpos producidos por la madre pueden atravesar la placenta, de manera que el bebé será automáticamente positivo para VIH. Estos anticuerpos pueden perderse después de seis a ocho meses y el bebé se hará negativo, razón por la cual es importante un manejo cuidadoso siguiendo los métodos que se mencionan a continuación:

• Tomar antirretrovirales (ARV) durante el embarazo, pero excluyendo los primeros tres o cuatro meses, a menos que exista una razón médica urgente, ya que las drogas antirretrovirales pueden afectar adversamente al bebé en las primeras etapas del desarrollo.

• El consumo de drogas antirretrovirales durante el trabajo de parto puede minimizar el riesgo de transmisión del VIH de la madre al bebé. En los países con menos facilidades esta es la única manera disponible de evitar la transmisión madre-hijo. En muchos de estos países se suministran por parte del fabricante pequeñas dosis gratis de nevirapine.

• Elegir la cesárea para el momento del nacimiento. Existen casos en que el nacimiento es normal, pero la cesárea es considerada generalmente como el método más seguro tanto para la madre como para el bebé.

• Darle al bebé un tratamiento corto de antirretrovirales al nacer.

• No lactar al bebé o hacerlo, como se recomienda en la actualidad, exclusivamente por un período de seis meses, y destetarlo abruptamente al final de este período (es necesario investigar más a fondo).

Más acerca de dar a luz siendo VIH positiva

No existe una recomendación firme acerca de la ruta más segura para dar a luz en una mujer VIH positiva. Tanto el parto vaginal como el de cesárea tienen beneficios y riesgos.

Las cesáreas se programan cada vez con mayor frecuencia y se realizan antes de comenzar el trabajo de parto para proteger al bebé del contacto directo con la sangre de la madre y las secreciones del tracto genital.

Para minimizar aún más el contacto del bebé con la sangre de la madre, se recomienda un parto por cesárea “sin sangre”. Este método requiere controlar los vasos sanguíneos de la madre (por calor, frío, electricidad o grapas) de manera que el sangrado sea mínimo).

Para mujeres que tienen acceso a un buen cuidado prenatal y a drogas antirretrovirales, no se sabe con certeza si el parto por cesárea pueda brindar un beneficio adicional. Aunque las ventajas de este tipo de parto pueden ser atractivas, algunos doctores no la recomiendan por los riesgos de una cirugía mayor para la salud de una madre VIH positiva. Si esta no padece la enfermedad activa durante el embarazo y el parto y tiene acceso a un sistema de cuidado médico moderno, es posible que la cesárea no represente un riesgo adicional.

En países con recursos limitados, el parto por cesárea puede suponer un riesgo de infección o, simplemente, es posible que no haya probabilidad de realizarla.

Lactancia y VIH

Las mujeres con VIH han sido aconsejadas de no lactar a sus bebés si tienen acceso a sustitutos de la leche más seguros. Los estudios han demostrado que la tasa de transmisión madre-hijo en mujeres que no han lactado a sus bebés está entre 15 y 25%, frente al 25 a 45% en mujeres que sí lo han hecho.

Pero parece que esta investigación no evaluó si la lactancia había sido la única fuente de alimentación o no. Investigaciones más recientes están examinando este aspecto en particular, con resultados prometedores, que sugieren que, mientras la lactancia sea exclusiva, puede ser segura, y que el VIH que se encuentra en la leche de la madre no pasa del intestino del bebé a la corriente sanguínea. En el momento que se ingiera cualquier otro tipo de alimento, las paredes celulares de la capa intestinal se harán permeables al virus.

Lo que se debe recordar muy bien es que tan pronto como se destete al bebé y se pase a alimentarlo con leche de fórmula o con otros tipos de comida, se debe suspender definitivamente la leche materna, ya que, ante una mezcla de alimentos, el bebé puede tener alto riesgo de adquirir la infección.

Datos interesantes sobre embarazo y VIH

• Un bebé nacido de una madre VIH positiva tiene una entre cuatro a cinco posibilidades de ser VIH positivo.

• Las mujeres VIH positivas que se encuentran bien, no tienen una probabilidad mayor de tener bebés prematuros.

• Las mujeres VIH positivas que se encuentran bien, no tienen una probabilidad mayor de tener bebés con peso bajo.

• Los hombres que donan su semen a clínicas de infertilidad deben ser analizados para VIH y serlo nuevamente tres y seis meses después, para asegurarse de que siguen siendo VIH negativos.

• Alrededor del 75% de las mujeres VIH positivas han contraído la infección heterosexualmente.

• Según el estudio Nacional de Seroprevalencia Prenatal de VIH y Sífilis, expedido en 2005 por el Departamento Sudafricano de Salud, en 2004 cerca de 6,2 millones de sudafricanos vivían con VIH / Sida, lo que mostraba un aumento de 700.000 casos desde 2003.

• Se estima que en 2004 alrededor de 640.000 niños menores de quince años adquirieron la infección por VIH en el mundo. La gran mayoría (más del 90%, según las estadísticas de 2003) la obtuvieron de sus madres.

• El ministerio de salud sudafricano reporta que, de acuerdo con la investigación anual de sangre en 2004, realizada en muestras de más de 16.000 mujeres embarazadas en todo el país, el 29,5% de ellas, que asistieron a las clínicas del Gobierno, eran VIH positivas, frente al 27,9% en 2003 y al 26,5% en 2002.

• Entre 2003 y 2004 se observaron mayores tasas de aumento en mujeres entre veinticinco y treinta y cuatro años, edad en que la mayoría de mujeres empieza a tener niños.

• Es importante anotar que, con los años, las mujeres entre veinte y treinta años han mostrado de manera consistente los mayores niveles de infección por VIH, lo que es equivalente a cerca de la mitad de la población adulta VIH positiva.

• Los hallazgos de la más grande investigación a nivel nacional realizada entre adolescentes indicó que el 70% de ellos está preocupado por el riesgo de contraer la infección por VIH.

Deja un comentario!

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.