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Cuando el bebé llega porprimera vez al hogar, los padres están llenos de alegría e ilusión, pero, a la
vez, se sienten nerviosos y pueden sentir hasta cierto temor al preguntarse si
serán capaces de atender correctamente a su hijo recién nacido.
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Es importante comprender que las madres y los padres no
nacen sino que se hacen y es, mediante la práctica del cuidado diario del bebé,
que logran convertirse en expertos.
Sin embargo, resulta siempre conveniente conocer los
cuidados básicos que requieren los bebés recién nacidos los cuales facilitarán
su desarrollo y bienestar.
El cordón umbilical tarda entre una y tres semanas en
caerse. Hasta entonces, es necesario tomar una serie de precauciones y mantener
la zona lo más limpia y seca posible.
Para ello, se debe doblar el
pañal hacia abajo y la camiseta hacia arriba para que la zona se airee y, a la
vez, se la protege de la orina.
Después se limpia el cordón con un antiséptico. Es
importante observar él área diariamente por si hay signos de infección como
piel roja alrededor, secreción o mal olor.
Dermatitis del pañal La irritación que el bebé sufre en la
pompis se puede deber a la llamada dermatitis del pañal. Usualmente, aparece cuando el bebé mantiene
puesto el pañal húmedo o sucio durante mucho tiempo.
Existen algunas recomendaciones para prevenirla:
- Cambiar con frecuencia al bebé –siempre tras las
deposiciones-. Además, hay que limpiarle las pompis con agua caliente tras
retirarle el pañal.
- Procurar dejar el bebé sin pañal el mayor tiempo posible para
airear la zona
Baño Se puede bañar al bebé desde el primer día, siempre y
cuando no se moje el cordón umbilical.
Para ello, se puede cubrir éste antes de introducirlo en el agua. Una
vez que se haya caído el cordón, se le bañará a diario siguiendo estas
precauciones:
Cuidar que la habitación se encuentre a una temperatura
superior a los21 °C
y no debe tener corrientes de aire.
Medir la temperatura del agua para que oscile entre los 36 y
37 °C.
Primero se pone la fría y luego la caliente. No se debe llenar la bañera con el
niño dentro.
Durante el baño, se debe sujetar al bebé de manera que la
mayor parte del cuerpo y la cabeza queden fuera del agua.
Uñas A los bebés les crecen muy rápido las uñas, pero son tan
blandas que los padres se preocupan al momento de cortarlas. Si es posible, lo
mejor es hacerlo mientras el bebé duerme para evitar que se mueva. Para ello, se debe separar uno de los dedos y
sujetar fuertemente el resto con una mano. Con la otra, se corta la uña. El corte deberá ser recto y rápido. Es
preferible utilizar tijeras especiales con punta redondeada para evitar
accidentes.
Gases Debido a que
los bebés tragan mucho aire durante las comidas, ya sea los alimentados con
leche materna o biberón, es necesario ayudarlos para que lo puedan expulsar y
de esta forma no se sientan incómodos. Para conseguir que el niño eructe, lo
más recomendable es esperar a que haga una pausa durante la comida. En ese momento, se lo incorpora con la cabeza
apoyada en el hombro de la madre o del padre. Si en ese tiempo no ha expulsado
los gases, es casi seguro que no lo necesita. En cualquier caso, hay otras dos
formas de ayudarla:
Se puede sentar al bebé en el regazo y se le sujeta la
cabeza y el tronco con una mano mientras que con la otra mano se le da unos
golpecitos en la espalda.
Se le puede poner boca abajo sobre las piernas y colocar su
cabeza en una posición más elevada que el tronco. Entonces se le da unas
palmadas en la espalda.
La temperatura del bebé oscila, similar que la de los
adultos, entre los 36,5 y los37
°C en la axila. Sin embargo, en el recto y en la boca
siempre aumenta medio grado, sin que esto signifique que tenga fiebre. Es
importante tenerlo en cuenta porque lo mejor es tomarla en el recto, donde la
medida normal estará entre los 37 y los37,5 °C,
Para tomarle la temperatura en el recto, primeramente se
debe agitar el medidor hasta que la columna de mercurio llegue a los35 °C. A continuación se
limpia con alcohol o agua y jabón y se enjuaga con agua fría. Luego, se colocar
al bebé en el regazo y se presiona firmemente con la mano la parte baja de la
espalda por encima de las pompis
Después, se inserta con la otra mano el termómetro
-lubricado previamente con glicerina o vaselina- 1 ó2 centímetros,
sujetando a la vez las nalgas del bebé. Cuando hayan pasado aproximadamente 2
minutos, se le retira y se lee la temperatura.
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