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Complicaciones durante el trabajo de parto y el nacimiento

10 marzo 2015 No Comment

complicaciones durante el partoPor lo general, el trabajo de parto se realiza sin problemas.  Sin embargo, puede que surjan, en algunos casos, complicaciones.

Es importante que las embarazadas conozcan cuáles son sin llegar a preocuparse excesivamente por ellas.

Recuerde que el conocimiento ayudará a tomar las medidas necesarias para evitar contratiempos.

Fallas en el progreso del trabajo de parto

Existe una serie de razones por las cuales el cérvix no puede dilatarse completamente, incluyendo factores como la posición del bebé, no estar todavía en trabajo activo, inducción fallida y trabajo de parto bocarriba, el cual disminuye la presión de la cabeza del bebé contra el cérvix.

Una de las razones más comunes, sin embargo, es la ansiedad y la tensión de la madre, ya sea porque esta es su naturaleza inherente o por el temor que siente acerca del trabajo de parto y de la experiencia desconocida de dar a luz.

El cérvix está formado por fibras musculares. En situaciones de tensión, estas formarán un espasmo rígido, como sucede con los músculos de cualquier parte del cuerpo.

Con frecuencia, cuando usted se anima, se siente segura y con tiempo, el trabajo reanudará su progreso y el cérvix se dilatará hasta alcanzar los 10 cm necesarios para dar a luz. Algunos procedimientos médicos, como la inducción o la ruptura artificial de las membranas amnióticas, pueden acelerar el trabajo de parto lo suficiente como para evitar intervenciones más drásticas.

La extracción con fórceps y al vacío son las principales técnicas de emergencia por vía vaginal cuando el cérvix está totalmente dilatado, pero la segunda etapa no avanza. La cesárea se realizaría en el caso de que ninguna de estas opciones sea posible y el bebé no haya descendido bien hacia la pelvis.

Trabajo de parto lento y prolongado

La duración del trabajo de parto varía de una mujer a otra y un trabajo demasiado largo puede requerir de intervención. Los trabajos primerizos duran en promedio entre doce y dieciocho horas. Si sus energías flaquean o el bebé se tensiona, se podría necesitar una intervención para evitar o tratar una emergencia.

Si el útero no se contrae eficientemente, la posición del bebé no debe ser la ideal o debe haber desproporción entre su cabeza y la pelvis de la madre, y posiblemente el bebé no descienda hacia el canal de parto. Según la causa se tomará la acción, pero usted debe tratar de caminar durante la primera media hora del trabajo y arrodillarse o ponerse en cuclillas durante las contracciones para evitar una cesárea innecesaria.

Falla en la dilatación del cuello del útero

No se sabe exactamente por qué el cérvix falla en dilatarse, pero la ansiedad, no estar aún en trabajo de parto activo y las posiciones bocarriba para el trabajo son tres factores comúnmente asociados a este problema.

El posición del bebé en el útero

La posición ideal del bebé en el útero para el parto es con la cabeza hacia abajo, con el mentón metido en el pecho, la espalda hacia la pared abdominal de la madre, aunque un poco hacia la derecha o izquierda.

La posición se puede afectar por una serie de factores, incluyendo la forma y cualquier anormalidad en la estructura del útero, el número de bebés que se está esperando y, en menor grado, la forma de la pelvis de la madre. Algunos bebés se presentan de cara, lo que significa que el cuello está hacia atrás y que la cara es lo primero que saldrá. Esto representa un trabajo más difícil. Las características del bebé pueden estar inicialmente distorsionadas por la inflamación. La posición de nalgas y la posterior son mucho más comunes.

Presentación de pelvis A los bebés que vienen de pelvis les salen primero las nalgas. Existen algunas complicadas versiones de esta presentación, como con un pie 0 rodilla que se presenta primero, o puede venir francamente de pelvis. La mayoría de bebés permanecen en esta posición en el útero hasta alrededor de la semana 32, aunque el giro espontáneo para quedar en la posición con la cabeza abajo o cefálica es posible antes del parto. Cerca de cuatro bebés en cien permanecen en posición de pelvis.

En Sudáfrica estos bebés usualmente nacen por cesárea, ya que existe una incidencia ligeramente mayor de complicaciones y muy pocos profesionales experimentados en atenderlos normalmente. En otros países como Gran Bretaña, pueden hacerlo de rutina. Definitivamente, se recomienda un parto en hospital en caso de cualquier emergencia. Si se programa uno por cesárea, no hay necesidad de hacerlo antes de la fecha esperada, simplemente por la posición en que viene.

Posición posterior Se presenta cuando la espalda del bebé ha rotado hacia la espalda de la madre, al comienzo del parto. Esto generalmente hace que el trabajo sea un poco más largo y se sienta dolor en la espalda. Muchos bebés se encuentran en posición posterior al comienzo del trabajo de parto. Uno de los propósitos del trabajo es hacer que el bebé gire hasta adoptar la posición más adecuada para que su cabeza encaje en la pelvis de la madre.

Usted no puede hacer nada por cambiar la posición posterior antes de que el trabajo comience, pero, una vez esto suceda, camine mucho, doble la cintura hacia delante, inclínese sobre un mueble o mesa con los codos doblados y realice movimientos circulares grandes con las caderas. Esta es una de las mejores maneras de ayudar a que el bebé adopte una posición óptima de manera rápida.

También disminuye considerablemente el dolor de espalda durante el trabajo de parto. Intente permanecer el menor tiempo posible acostada en cama bocarriba, ya que esto hace que el proceso sea lento y que aumente la sensación dolorosa. Un reconfortante masaje de espalda le ayudará a adaptarse.

Sangrado durante el trabajo de parto

Existen varias razones para que se presenten sangrados graves (no un poco, como es de esperarse en el momento de la dilatación del cérvix) durante el trabajo de parto, generalmente cuando la placenta se ha desprendido por lo menos parcialmente de la pared del útero.

Esta es una situación de emergencia, ya que el suministro de sangre y oxígeno al bebé se verá afectado. La cesárea es la solución más probable para salvar al bebé. Si el parto es inminente, se pueden utilizar fórceps o vacío.

Latidos cardiacos irregulares (sufrimiento fetal)

La frecuencia cardiaca del bebé indica si todo está bien durante el trabajo de parto. Durante una contracción, la frecuencia cardiaca aumenta y regresa a un patrón estable al finalizar. Si el pulso desciende durante o entre contracciones, se puede sospechar de sufrimiento fetal y debe haber un monitoreo cuidadoso con un ojo en una posible intervención.

Permanecer bocarriba durante el trabajo de parto puede hacer que el pulso del bebé disminuya. Intente siempre adoptar una posición más erguida antes de recurrir a una intervención.

Cordón umbilical alrededor del cuello del bebé

Muchos bebés nacen con el cordón alrededor del cuello. Es casi inevitable que mientras el bebé sea pequeño y haya mucho líquido amniótico, la relativamente gran relación entre su cabeza y su cuerpo en desarrollo evite que el cordón se deslice hacia atrás por encima de la cabeza. Apenas esta sale, el doctor o la terapeuta palpan el cordón al lado del cuello y deslizan el dedo sobre la cabeza o mantienen un dedo en el lugar para asegurarse de que no se vaya a apretar.

Si el cordón es anormalmente corto (muy raro) o tiene más de una vuelta alrededor del cuello, este se podría halar durante el trabajo de parto e impedir el flujo de sangre al bebé. Trate de no preocuparse por esto, ya que ocurre muy ocasionalmente. Si el bebé se mueve bien y todo parece ir bien en los chequeos prenatales, es posible que no haya que preocuparse. El hecho de estirar los brazos sobre su cabeza no va a hacer que el cordón se enrolle en el cuello del bebé. Esto es un mito muy popular.

Sangrado después del parto

Existen varias razones para que se presente sangrado después del parto. Usted no puede hacer nada acerca de esto aparte de vivir sanamente en la medida de lo posible durante el embarazo, especialmente en lo que se refiere al cigarrillo y al alcohol, además de realizar ejercicio moderado con regularidad, asistir a los chequeos prenatales periódicamente y comer de manera saludable. Ya que no es una complicación común, usted debe tratar de no preocuparse por esto.

El sangrado profuso después del parto, o unas pocas horas antes, es anormal y se conoce como hemorragia posparto. Se debe principalmente a un mal manejo del proceso de parto, que puede conducir a una lesión severa del canal de parto o a la retención de una sección de la placenta en el útero, lo que, al evitar la contracción efectiva de esa área específica, produce sangrado.

Otras complicaciones del embarazo y el parto pueden estar asociadas a sangrado severo posparto, pero la mayoría se puede tratar rápida y efectivamente en el hospital. Aunque la madre podría necesitar una transfusión sanguínea o suplementos de hierro, el problema se superará.

El tratamiento inmediato incluye una infusión intravenosa para administrar líquidos y, de ser necesario, una transfusión sanguínea. El doctor o la partera frotarán el abdomen inferior y estimular el útero para que se contraiga como un balón apretado. Ocasionalmente, podría ser necesario llevarla a la sala de operaciones para raspar la pared interna del útero o para investigar la causa del sangrado.

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