Home » Headline - Lo nuevo, Nutrición infantil

Cómo tener éxito a la hora de la lactancia con biberón

9 Agosto 2011 No Comment

Muchas veces las madres preparan, al pie de la letra, la fórmula que el pediatra recomendó para el bebé. Sin embargo, cuando llega la hora de alimentarlo, el bebé gimotea, se retuerce, escupe o rehusa el biberón.

Ante esta situación, es normal que la madre se preocupe, ya que su bebé no está dando muestras de progreso y puede debilitarse.

Sin embargo, surge la siguiente pregunta ¿Por qué el bebé rechazó el biberón? Hay varias razones posibles, siendo, tal vez la más común, que aún no domine el proceso.

Para ayudarlo, existen algunos consejos y recomendaciones que a continuación se detallan:

 

Poner atención a la temperatura. Los bebés tienen gustos individuales: a algunos les gustan sus biberones a la misma temperatura cada día y a otros no les importa si un día les da el biberón caliente y al día siguiente, la fórmula fría. Por esa razón, si el bebé gimotea cuando la temperatura varia, es mejor mantenerla constante. Para verificar la temperatura, se prueba unas cuantas gotas sobre la muñeca.

 

No usar el microondas para calentar el biberón. Es mejor evitar calentar la fórmula en el microondas, ya que si se hace de forma inapropiada, puede causar lesiones ya sea escaldando o quemando la lengua, labios, esófago o mejillas del bebé.

Sin embargo, si, de todos modos, requiere calentar la fórmula con microondas, deberá usar biberones limpios de plástico transparente, los de vidrio pueden romperse, y nunca calentar menos de cuatro onzas al mismo tiempo, para evitar sobrecalentamiento.

Igualmente se debe agitar la fórmula después de prepararla para que se mezclen las partes calientes con las frías y probarla sacudiendo unas cuantas gotas sobre la muñeca, antes de servirla. No probar simplemente sosteniendo el biberón por la mitad, pues no se notará las partes calientes.

 

Mantener consistente la fórmula. Mezclar la fórmula precisamente en la misma forma cada vez, Nunca diluya la fórmula más de lo recomendado en la etiqueta, porque el bebé terminará con los nutrientes necesarios disminuidos.

 

Usar agua pura. Como al agua se le adicionan químicos, como el cloro, para purificarla, es mejor usar agua embotellada para la fórmula del bebé. El agua destilada y la de manantial embotellada son perfectas para mezclar con la fórmula. El agua filtrada también puede usarse: Es importante verificar el cambio de filtro frecuente.

 

Hervir los chupones nuevos. Los nuevos chupones pueden tener un sabor a plástico que quizá no le guste al bebé Para quitar ese nuevo sabor, es necesario hervir el chupón en agua antes de usarlo.

 

Poner atención al tamaño del hoyo. El tamaño del agujero en el chupón no debe ser ni demasiado pequeño ni demasiado grande. Si es demasiado grande, la fórmula saldrá con mucha rapidez y el bebé puede ahogarse, y si es muy pequeño, el bebé puede frustrarse y cansarse al tratar de obtener suficiente fórmula.

Para verificar si el tamaño del agujero es el correcto, se debe voltear el biberón al revés y ver si la fórmula gotea. Si sale en forma de chorrito, se debe adquirir chupones con un tamaño menor del agujero, y si la fórmula no sale, a menos que exprima la botella, es necesario agrandar el agujero del chupón. Para hacer el agujero, se debe hervir los chupones en agua durante un par de minutos y, cuando sigan calientes, se usa una aguja para agrandar el hoyo.

Igualmente, se requiere estar alerta ante el tamaño de los hoyos del chupón a medida que crece el bebé. Los chupones para recién nacidos son más cortos y con agujeros más pequeños que los chupones para niños mayores, así que si se continúa usando chupones para recién nacido cuando el niño ya tiene ocho meses, es tiempo de hacer un cambio.

 

Sustituir los chupones viejos. La saliva y el calor causan deterioro en el hule. Por ello, se debe cambiar los chupones de los biberones tan pronto como se pongan duros o pegajosos (usualmente alrededor de seis meses). Una vez que el chupón empieza a pegarse a sí mismo o a colapsarse, el niño pasará muchos trabajos para alimentarse.

 

Sostener el biberón. La madre o el padre no deben dejar el biberón para que el bebé coma por sí mismo, ya que puede ahogarse si la leche corre por la garganta. Por ello, necesitan compañía y vigilancia al momento de la alimentación.

 

Cuidar la posición correcta. Se recomienda iniciar sosteniendo la botella del bebé a un ángulo de 45 grados y elevar el fondo a medida que el bebé se alimenta.

 

Fijarse en las señales. El bebé debe decidir cuánto come y no obligarlo a tomar todo el biberón. Cuando un bebé deja de succionar vigorosamente o empieza a retorcerse o a mirar alrededor de la habitación, eso debe indicar el fin de la alimentación. Es preferible tirar la fórmula que hacer que su hijo se sobrealimente.

En caso contrario, si el bebé terminó la botella en unos cuantos minutos, quiere decir que no había suficiente fórmula y que desea más.

 

Prohibir el biberón durante la siesta Cuando un niño se queda dormido con la botella entre los dientes, la fórmula, leche o jugo permanece ahí y se fermenta. Si los dientes del bebé han empezado a brotar, el biberón de la hora de la siesta o de la noche puede causar caries rápidamente en los dientes frontales.

 

Consultar con el doctor si el bebé después de comer mediante el biberón:
Llora fuertemente
Vomita
Presenta diarrea con sangre
Tiene pérdida de peso

Deja un comentario!

Add your comment below, or trackback from your own site. You can also subscribe to these comments via RSS.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

This is a Gravatar-enabled weblog. To get your own globally-recognized-avatar, please register at Gravatar.