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Nadie nace sabiendo y la labor de ser padre requiere, en
muchas ocasiones, de un gran esfuerzo para dirigir al hijo o hija por el mejor
camino posible.
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En ese proceso, muchos
padres en lugar de fortalecer la autoestima de su hijo hacen todo lo contrario.
Entonces surge la siguiente interrogante: ¿Qué debe hacer el
padre de familia para que sus hijos desarrollen su autoestima de la forma más
óptima posible? ¿Cómo pueden lograr que los pequeños se sientan capaces de dar
amor y ser competentes ante la vida?
Primeramente, es importante aclarar que la autoestima nace
del amor propio y que existen ciertas
maneras de relacionarse con los niños que tienden a incrementarlo en ellos.
Tal vez lo más fundamental sea que el niño se sienta amado
por los demás y capaz de realizar actividades creativas e individuales. Es decir, él debe sentirse que vale, que
tiene algo que ofrecer a los demás y que puede manejarse a sí mismo y lidiar
con el medio que lo rodea y son los
padres quienes tienen que ver con Pero
ese s y son los padres los primeros constructores del amor propio en sus hijos.
Si el niño no desarrolla su amor propio, se hace vulnerable a
una serie de problemas sociales de gran trascendencia como:
- Embarazo durante la adolescencia,
- Abuso de drogas,
- Actos suicidas, y
- Deserción escolar.
A continuación se presentan algunas recomendaciones para
ayudar a los padres a desarrollar el amor propio de sus hijos:
Muestre siempre a su hijo un amor incondicional
Deje saber a su hijo que él es valorado y aceptado. El hogardebe ser una fuente de energías para el niño... el lugar donde aprende a amar
para después salir y enfrentarse a un mundo lleno de riesgos. Ahora bien, ¿cómo
amar y, al mismo tiempo, educar y corregir al niño? Para ello, debe resaltar
las cosas que él hace bien e incentívelo para que todo lo demás lo realice de
la misma forma.
Hable al niño con claridad cuando usted pretende que el
aprenda algo.
Hágale saber a su hijo lo que usted quiere que él haga. Pero
háblele claramente y explíquele el por qué. Inclusive, para que el niño
comprenda mejor y actúe correctamente, bríndele alternativas de lo que puede
hacer. Por ejemplo, dígale: "No puedes lanzar los juguetes en la cuna de
tu hermana... pero puedes mostrarle tu tren cuando ella esté fuera de su
cama". Esto le dará a su hijo la
oportunidad de aprender comportamientos alternativos.
Cuidado con las respuestas bruscas! Exprese su enojo sin
herir a su hijo...
Ante lo mal hecho por su hijo, exprese su disgusto... pero
trate de no herirlo con expresiones demasiado fuertes y agresivas. A la hora de
corregir su conducta, exprese su enojo responsablemente. Es decir, diríjase al
niño con expresiones como: "Me sentí furiosa cuando le lanzaste el juguete
a tu hermanita. Podrías haberla herido". Pero evite siempre cualquier
juicio negativo que pueda herir al niño.
Si... usted debe aprender a escuchar a su hijo!
Si usted escucha los sentimientos de su hijo, sus observaciones
y sus percepciones, estará fortaleciendo el amor propio del niño... ¡No lo
engañe! Cuando no pueda atenderlo y escucharle, háblele honestamente: "En
este momento es imposible, pero más tarde podré escucharte".
Tome en serio los sentimientos de su hijo
Tomar en serio el miedo o cualquier otro sentimiento
negativo de su hijo es muy importante... ¡No trate de ocultarlos o negarlos!
Ayude a su hijo a afrontarlos y a que trate de solucionarlos. A través de una
conversación sobre su miedo a los monstruos, por ejemplo, usted puede conocer
más sobre los sentimientos y las necesidades vitales de su hijo. De esta forma,
le resultará más fácil neutralizar el miedo en su hijo y convertirlo en algo
positivo.
Haga que su hijo conozca cuanto usted lo valora
Día tras día, los padres deben celebrar la existencia de sus
hijos, deben regocijarse por la presencia de ellos en sus vidas... Algunos
padres producen daños severos a sus hijos cuando expresan sentimientos
negativos sobre los pequeños y les hacen ver que son un estorbo y que no valen
nada.
Este tipo de conducta provoca que el niño se sienta
indeseado y que su amor propio se resquebraje. ¡Una situación aún más negativa
cuando llega otro niño a la familia y el pequeño se siente relegado y sin atenciones!
Sin duda, usted debe infundirle a cada momento la alegría de vivir y de ser
útil.
Preocúpese por dedicar parte de su tiempo diario... sólo
para su hijo!
En la actualidad, se vive con mucha rapidez y tensiones...
Debido a ello, muchos padres carecen de tiempo suficiente para dedicarlo a sus
hijos. Sin embargo, según los expertos, es muy importante que cada padre pase
algún tiempo a solas con cada hijo. Este tiempo exclusivo del niño es fundamental
y -aunque sea corto- debe contemplarse obligadamente en la agenda de cada
día... Un paseo después de la cena; salir a desayunar los domingos o,
simplemente, una conversación en el patio o en la terraza ¡será un buen
pretexto para estar a solas con su hijo! Y a la hora de jugar, ¡baje al nivel
del niño! Juegue con sus juguetes... ¡y de acuerdo con sus reglas! No las
imponga usted. Con ello, también ayuda a fortalecer
Valore a cada momento las cualidades de su hijo
Generalmente, los padres vuelven la atención a sus hijos cuando
éstos hacen cosas indebidas... pero se olvidan de halagar y resaltar las
acciones y conductas positivas. Esta manera de actuar no promueve el amor propio
en los niños. Por tanto, aprecie cada día las cualidades
Por muchas semejanzas que se manifiesten, cada niño tiene su
propia individualidad ¡Y usted, como madre, debe conocer mejor que nadie la particularidad de
cada uno de sus hijos y su forma de comportarse! Ayúdelos a desarrollar su propia
personalidad y su auto-estimación...del niño ¡y resáltelas! Esto les recordará
que ellos son hábiles, competentes y amables.
Permita a su hijo que desarrolle por si mismo sus
capacidades
A menudo, los padres creen que ayudan a sus hijos cuando
tratan de resolver todos sus problemas. Sin embargo, lejos de ayudar, causan
daños al niño pues no dejan que se desarrolle armónicamente. Es como si enviaran
a su hijo el siguiente mensaje: "Tú no puedes hacerlo porque no eres
suficientemente bueno o inteligente". ¡Permita que el niño pruebe que tiene
talento!
Respete la individualidad y las posesiones de su hijo
Los padres que intentan ejercer control sobre los juguetes y
los libros de sus hijos, afectan la individualidad del niño. Usted debe dejar
que sea su hijo quien decida si debe desechar un juguete... o dónde guardar su
libro. ¡Quien decide es su hijo! Esto les hace ser responsables y les enseña a
mantener auto-control sobre sus vidas.
Respete las opiniones
que manifieste su hijo
Cuando usted pide opiniones a su hijo, estará dando por
sentado que los sentimientos, observaciones y percepciones del niño tienen
valor. Pregúntele, por ejemplo, qué traje desea vestir para ir a una fiesta;
qué desea comer en especial en la cena de hoy, o si cree que el perro de la
casa se siente feliz... Si no concuerda con las sugerencias de su hijo,
explíquele por qué usted tomará una decisión diferente sin que esto signifique
que usted no respeta la que él ha dado.
Reconozca siempre las habilidades de su hijo
Cada habilidad que su hijo prueba tener, aumentará su amor
propio, su sensación de que es competente. ¡Reconozca cada éxito -por pequeño
que sea- y encomiéndele tareas que él podrá resolver exitosamente! También,
estimúlelo para que muestre sus propios conocimientos a través de situaciones
como: "¿Qué podríamos regalarle a tu tío?", "¿Cómo funciona ese
juego de video?", y otras preguntas similares a éstas, permiten al niño
lucir sus habilidades y aumentar su amor propio.
Enseñe a su hijo a valorarse más allá de su propio cuerpo...
Los padres deben ayudar a sus hijos a lidiar con problemas
físicos como el acné, las pecas o la obesidad. Por ejemplo, haga que comprenda
que el cuerpo es semejante a la envoltura y que el verdadero regalo está
dentro. Explíquele que usted también padeció
problemas similares, que éstos son transitorios... y que están fuera de
nuestro control. Usted debe asegurarle a su hijo que lo quiere, aunque tenga problemas
de la piel o esté pasado de peso. Después, sutilmente, hágale ver que usted lo
ayudará a mejorar su apariencia.
Evite los mensajes mixtos
Evite decir una cosa y después hacer otra. Esto crea
confusión, incertidumbre, y poca solidez de carácter en sus hijos. Sea honesta,
no diga que no está enojada cuando realmente lo está. Ponga como modelo, la
conducta que usted quiere que siga su hijo. Mantenga sus acuerdos y promesas...
Sea objetiva en sus planteamientos.
Literalmente, siempre
háblele a su hijo... ¡a la misma altura del niño!
Cuando hable con su hijo, no permanezca de pie, como una
inmensa estatua ante una figura insignificante. Esto no sólo hace que su hijo
se sienta pequeño sino, también, crea un distanciamiento evidente entre usted y
el niño. Trate de mantener el contacto visual con él... y si es preciso,
permanezca sentada cuando hable con su hijo. Esto creará una comunicación más
íntima.
Aprenda a expresar su amor sin palabras...
Los besos, los abrazos y las caricias que el niño recibe de
sus padres lo ayudan a fortalecer su amor propio. Los niños son demasiado
sensibles a los gestos corporales. Por tanto, cuando está enojada... ¡cuide de
no trasmitir a su hijo esos sentimientos de ira!
El niño necesita sentirse amado y comprendido para que pueda
desarrollarse armoniosamente... ¡Usted, como madre, puede lograrlo!
Comparta sus sentimientos... ¡su hijo los necesita!
No crea que porque su hijo es pequeño no entenderá acerca de
lo que afecta sus emociones y sus sentimientos. Comparta con él sus emociones y
sus ideas... Al hacerlo, su hijo será capaz de aceptar sus propias experiencias.
Incluso, por imitación, llegará a compartir sus sentimientos con usted. Además,
cuando el niño conoce mejor a sus padres, se sentirá orgulloso de sus reglas
que quiere imponer y explícita en los pedidos. ¡Y nunca diga como el filósofo:
"Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago". ¡Predique con el
ejemplo!
Por
supuesto, los padres no son perfectos. Pero si el niño obtiene de ellos dosis
regulares de amor y reconocimiento, estos momentos positivos le ayudarán, en
gran medida, a desarrollarse como adultos felices y realizados el día de mañana. |