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Recomendaciones para desarrollar la autoestima de su hijo

8 Mayo 2011 No Comment

Nadie nace sabiendo y la labor de ser padre requiere, en muchas ocasiones, de un gran esfuerzo para dirigir al hijo o hija por el mejor camino posible.

En ese proceso, muchos padres en lugar de fortalecer la autoestima de su hijo hacen todo lo contrario.

Entonces surge la siguiente interrogante: ¿Qué debe hacer el padre de familia para que sus hijos desarrollen su autoestima de la forma más óptima posible? ¿Cómo pueden lograr que los pequeños se sientan capaces de dar amor y ser competentes ante la vida?

Primeramente, es importante aclarar que la autoestima nace del amor propio y que existen ciertas maneras de relacionarse con los niños que tienden a incrementarlo en ellos.

Tal vez lo más fundamental sea que el niño se sienta amado por los demás y capaz de realizar actividades creativas e individuales.  Es decir, él debe sentirse que vale, que tiene algo que ofrecer a los demás y que puede manejarse a sí mismo y lidiar con el medio que lo rodea y son  los padres quienes tienen que ver con  Pero ese s y son los padres los primeros constructores del amor propio en sus hijos.

Si el niño no desarrolla su amor propio, se hace vulnerable a una serie de problemas sociales de gran trascendencia como:

  • Embarazo durante la adolescencia,
  • Abuso de drogas,
  • Actos suicidas, y
  • Deserción escolar.

A continuación se presentan algunas recomendaciones para ayudar a los padres a desarrollar el amor propio de sus hijos:

Muestre siempre a su hijo un amor incondicional

Deje saber a su hijo que él es valorado y aceptado. El hogardebe ser una fuente de energías para el niño… el lugar donde aprende a amar para después salir y enfrentarse a un mundo lleno de riesgos. Ahora bien, ¿cómo amar y, al mismo tiempo, educar y corregir al niño? Para ello, debe resaltar las cosas que él hace bien e incentívelo para que todo lo demás lo realice de la misma forma.

 

Hable al niño con claridad cuando usted pretende que el aprenda algo.

Hágale saber a su hijo lo que usted quiere que él haga. Pero háblele claramente y explíquele el por qué. Inclusive, para que el niño comprenda mejor y actúe correctamente, bríndele alternativas de lo que puede hacer. Por ejemplo, dígale: “No puedes lanzar los juguetes en la cuna de tu hermana… pero puedes mostrarle tu tren cuando ella esté fuera de su cama”.  Esto le dará a su hijo la oportunidad de aprender comportamientos alternativos.

 

Cuidado con las respuestas bruscas! Exprese su enojo sin herir a su hijo…

Ante lo mal hecho por su hijo, exprese su disgusto… pero trate de no herirlo con expresiones demasiado fuertes y agresivas. A la hora de corregir su conducta, exprese su enojo responsablemente. Es decir, diríjase al niño con expresiones como: “Me sentí furiosa cuando le lanzaste el juguete a tu hermanita. Podrías haberla herido”. Pero evite siempre cualquier juicio negativo que pueda herir al niño.

 

Si… usted debe aprender a escuchar a su hijo!

Si usted escucha los sentimientos de su hijo, sus observaciones y sus percepciones, estará fortaleciendo el amor propio del niño… ¡No lo engañe! Cuando no pueda atenderlo y escucharle, háblele honestamente: “En este momento es imposible, pero más tarde podré escucharte”.

 

Tome en serio los sentimientos de su hijo

Tomar en serio el miedo o cualquier otro sentimiento negativo de su hijo es muy importante… ¡No trate de ocultarlos o negarlos! Ayude a su hijo a afrontarlos y a que trate de solucionarlos. A través de una conversación sobre su miedo a los monstruos, por ejemplo, usted puede conocer más sobre los sentimientos y las necesidades vitales de su hijo. De esta forma, le resultará más fácil neutralizar el miedo en su hijo y convertirlo en algo positivo.

 

Haga que su hijo conozca cuanto usted lo valora

Día tras día, los padres deben celebrar la existencia de sus hijos, deben regocijarse por la presencia de ellos en sus vidas… Algunos padres producen daños severos a sus hijos cuando expresan sentimientos negativos sobre los pequeños y les hacen ver que son un estorbo y que no valen nada.

Este tipo de conducta provoca que el niño se sienta indeseado y que su amor propio se resquebraje. ¡Una situación aún más negativa cuando llega otro niño a la familia y el pequeño se siente relegado y sin atenciones! Sin duda, usted debe infundirle a cada momento la alegría de vivir y de ser útil.

 

Preocúpese por dedicar parte de su tiempo diario… sólo para su hijo!

En la actualidad, se vive con mucha rapidez y tensiones… Debido a ello, muchos padres carecen de tiempo suficiente para dedicarlo a sus hijos. Sin embargo, según los expertos, es muy importante que cada padre pase algún tiempo a solas con cada hijo. Este tiempo exclusivo del niño es fundamental y -aunque sea corto- debe contemplarse obligadamente en la agenda de cada día… Un paseo después de la cena; salir a desayunar los domingos o, simplemente, una conversación en el patio o en la terraza ¡será un buen pretexto para estar a solas con su hijo! Y a la hora de jugar, ¡baje al nivel del niño! Juegue con sus juguetes… ¡y de acuerdo con sus reglas! No las imponga usted. Con ello, también ayuda a fortalecer

 

Valore a cada momento las cualidades de su hijo

Generalmente, los padres vuelven la atención a sus hijos cuando éstos hacen cosas indebidas… pero se olvidan de halagar y resaltar las acciones y conductas positivas. Esta manera de actuar no promueve el amor propio en los niños. Por tanto, aprecie cada día las cualidades

Por muchas semejanzas que se manifiesten, cada niño tiene su propia individualidad ¡Y usted, como madre, debe conocer mejor que nadie la particularidad de cada uno de sus hijos y su forma de comportarse! Ayúdelos a desarrollar su propia personalidad y su auto-estimación…del niño ¡y resáltelas! Esto les recordará que ellos son hábiles, competentes y amables.

Permita a su hijo que desarrolle por si mismo sus capacidades

A menudo, los padres creen que ayudan a sus hijos cuando tratan de resolver todos sus problemas. Sin embargo, lejos de ayudar, causan daños al niño pues no dejan que se desarrolle armónicamente. Es como si enviaran a su hijo el siguiente mensaje: “Tú no puedes hacerlo porque no eres suficientemente bueno o inteligente”. ¡Permita que el niño pruebe que tiene talento!

 

Respete la individualidad y las posesiones de su hijo

Los padres que intentan ejercer control sobre los juguetes y los libros de sus hijos, afectan la individualidad del niño. Usted debe dejar que sea su hijo quien decida si debe desechar un juguete… o dónde guardar su libro. ¡Quien decide es su hijo! Esto les hace ser responsables y les enseña a mantener auto-control sobre sus vidas.

 

Respete las  opiniones que manifieste su hijo

Cuando usted pide opiniones a su hijo, estará dando por sentado que los sentimientos, observaciones y percepciones del niño tienen valor. Pregúntele, por ejemplo, qué traje desea vestir para ir a una fiesta; qué desea comer en especial en la cena de hoy, o si cree que el perro de la casa se siente feliz… Si no concuerda con las sugerencias de su hijo, explíquele por qué usted tomará una decisión diferente sin que esto signifique que usted no respeta la que él ha dado.

 

Reconozca siempre las habilidades de su hijo

Cada habilidad que su hijo prueba tener, aumentará su amor propio, su sensación de que es competente. ¡Reconozca cada éxito -por pequeño que sea- y encomiéndele tareas que él podrá resolver exitosamente! También, estimúlelo para que muestre sus propios conocimientos a través de situaciones como: “¿Qué podríamos regalarle a tu tío?”, “¿Cómo funciona ese juego de video?”, y otras preguntas similares a éstas, permiten al niño lucir sus habilidades y aumentar su amor propio.

 

Enseñe a su hijo a valorarse más allá de su propio cuerpo…

Los padres deben ayudar a sus hijos a lidiar con problemas físicos como el acné, las pecas o la obesidad. Por ejemplo, haga que comprenda que el cuerpo es semejante a la envoltura y que el verdadero regalo está dentro. Explíquele que usted también padeció  problemas similares, que éstos son transitorios… y que están fuera de nuestro control. Usted debe asegurarle a su hijo que lo quiere, aunque tenga problemas de la piel o esté pasado de peso. Después, sutilmente, hágale ver que usted lo ayudará a mejorar su apariencia.

 

Evite los mensajes mixtos

Evite decir una cosa y después hacer otra. Esto crea confusión, incertidumbre, y poca solidez de carácter en sus hijos. Sea honesta, no diga que no está enojada cuando realmente lo está. Ponga como modelo, la conducta que usted quiere que siga su hijo. Mantenga sus acuerdos y promesas… Sea objetiva en sus planteamientos.

 

Literalmente,  siempre háblele a su hijo… ¡a la misma altura del niño!

Cuando hable con su hijo, no permanezca de pie, como una inmensa estatua ante una figura insignificante. Esto no sólo hace que su hijo se sienta pequeño sino, también, crea un distanciamiento evidente entre usted y el niño. Trate de mantener el contacto visual con él… y si es preciso, permanezca sentada cuando hable con su hijo. Esto creará una comunicación más íntima.

 

Aprenda a expresar su amor sin palabras…

Los besos, los abrazos y las caricias que el niño recibe de sus padres lo ayudan a fortalecer su amor propio. Los niños son demasiado sensibles a los gestos corporales. Por tanto, cuando está enojada… ¡cuide de no trasmitir a su hijo esos sentimientos de ira!

El niño necesita sentirse amado y comprendido para que pueda desarrollarse armoniosamente… ¡Usted, como madre, puede lograrlo!

 

Comparta sus sentimientos… ¡su hijo los necesita!

No crea que porque su hijo es pequeño no entenderá acerca de lo que afecta sus emociones y sus sentimientos. Comparta con él sus emociones y sus ideas… Al hacerlo, su hijo será capaz de aceptar sus propias experiencias. Incluso, por imitación, llegará a compartir sus sentimientos con usted. Además, cuando el niño conoce mejor a sus padres, se sentirá orgulloso de sus reglas que quiere imponer y explícita en los pedidos. ¡Y nunca diga como el filósofo: “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. ¡Predique con el ejemplo!

 

Por supuesto, los padres no son perfectos. Pero si el niño obtiene de ellos dosis regulares de amor y reconocimiento, estos momentos positivos le ayudarán, en gran medida, a desarrollarse como adultos felices y realizados el día de mañana.

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